martes, 27 de noviembre de 2012

Bajos mínimos

La prensa se ensaña con las bajas del Yayo


Pasada la cuarta jornada de liga en Villaviciosa, al Yayo se lo encuentra deambulando por la mitad de la tabla, con un registro irregular; cuatro partidos jugados, dos victorias y dos derrotas, estas, de manera consecutiva las últimas dos fechas. Ambas caídas comparten razones pero también encuentran un abismo en el rendimiento del equipo entre uno y otro partido; existen diferentes maneras de perder. El Yayo llegó a Villaviciosa nuevamente mermado en sus líneas, de los 15 jugadores que integran la plantilla sólo 8 (bueno, en realidad 7 y medio) se presentaron al partido. Los motivos son casi siempre los mismos; dependiendo de quien se trate, existen razones ciertas y otras sospechosas. En lo que va de liga el Yayo se está enfrentando a su rival más difícil: el desinterés A diferencia del año pasado, cuando se era menos gente y se cumplía más, al equipo le está costando juntar 7 tipos. La hidalguía de unos pocos rescatan al Yayo; apoyados en su propia fe y en el estilo de juego más raro de todo Villaviciosa, los muchachos del Yayo jugaron de igual a igual al Aston Birra.

El equipo que comparte los colores béticos es tal vez el gran candidato a coronarse a final de temporada, lo que en los papeles se les presentaba como un mero tramite terminó siendo un hueso duro de roer; nada es lo que parece con el Yayo. Confinados alguna clase de misticismo, el equipo de todos salió a morder en cuanto cruce, curva o recta se le aparecía. Es curioso ver como un equipo que demuestra tanta timidez para la seriedad y la organización pasa a ser, cuando el balón comienza a rodar, el más solemne, severo y responsable de todos. El Yayo es el Dr Hyde y Mr Jekyll del balompié. Planteó un partido muy serio, le cedió la pelota al rival "tomala vos, yo no la quiero" pareció decirle al Aston Birra, y se paró para jugar de contra. No hay retórica en el juego del Yayo, es lo que es de manera grotesca, jamás se compadece de su juego, es más, se jacta de este ejerciéndolo sin ningún tipo de atenuantes. En tardes plomizas como las de ayer, cuando faltan los jugadores que suelen aportar la diferencia, el equipo se enfunda el overol. Le tocaba bailar con la más fea, y bailó; en la danza de la simulación el Yayo no utiliza eufemismos, arriesgó cuando lo tuvo que hacer y hasta donde el físico se lo permitió. Siempre estoicos, a los jugadores del Yayo les salió un partidazo, perdieron, si, cayó contra el mejor, pese a la cantidad de bajas el equipo hizo mucho más que dar la cara.

Tras ir 0 - 2 abajo llegó al empate, luego, cuando parecía que el encuentro se escapaba con el 2 - 4 descontó colocándose a solo un gol a falta de 7 minutos, aunque para ese entonces el Minardi del Yayo se quedaba sin gasolina. A pesar de todo no le perdió nunca la cara al partido, demostró solidez mental, algo que no había exhibido hasta el momento; pese a encajar algún gol el equipo seguía concentrado. Jose Palacios sorprendió a propios y extraños marcando en dos ocasiones y peleando todos los balones, sus desmarques y los de Richi eran correspondidos por el mejor jugador del Yayo; Miguel Ángel dio ayer un recital de pases y juego simple, era como ver a Michael Laudrup asistir a Julio Salinas; los hacía sin mirar, hasta convirtió un buen gol definiendo entre las piernas del portero rival. Antes, había malogrado una clara oportunidad debajo de la portería; una buena jugada colectiva acabó con un centro de Richi que el 10 del equipo no pudo rematar correctamente y el balón salió alto, luego marcaría cerrando un partido superlativo.

Recordar que el cotejo pudo sentenciarse en la primera mitad, cuando el Yayo caía por dos goles, un centro chut del Aston Birra fue despejado por el puño derecho de Esteban; un claro penalti que el arbitro no alcanzó a ver.
Jugadas conocidas como "Las cosas del Yayo" nunca faltan, hasta en sus mejores producciones el equipo siempre se manda alguna; ayer fue Esteban y su imprudente mano de deush, luego el Presidente Andrés Cámera, no conforme con la superioridad del rival, eligió marcar un golazo en propia puerta, al incorporarse le comenta a Maside "como te la puse en el ángulo eh!", o Richi, duchándose en Reflex como si de la pócima mágica de Asterix y Obelix se tratara (entre vos y Andrés me van a comprar otro!), y así, Lucas cosechó una nueva amarilla producto de sus repetidas entradas al límite. A favor del 5 del equipo decir que no es como muchos se empeñan en fomentar, que ve una roja cada dos partidos, la liga pasada, en 20 encuentros, sólo fue expulsado en dos ocasiones, con polémica. Juega al límite y paga el precio de tanto en tanto(?).

Desde esta humilde columna seguiremos ponderando al Yayo como la institución que supo ser, continuaremos recogiendo firmas para que le de batalla a su más duro rival, que no es otra que la abulia de muchos de sus jugadores, aburguesados, deciden dejar de lado en las tardes de domingo al gran Yayo. Esto cambiará, cuestión de fe, si gana este combate, volverá a ser el Yayo de todos.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Se niegan a ser líderes

El Marca del lunes, ya pasa del Madrid.

Quizás fue que se atropellaron las desdichas; entre viajes, obligaciones facultativas o lo bien que se está en el sofá en las gélidas y plomizas tardes de domingo, más de medio plantel de el Yayo colgaba el cartel de "baja" para el partido contra el Donfer. otra posibilidad es la falta de motivación; se sabe, al Yayo se le hace incómodo hasta pensar en el riesgo ocasional de ser líder de la liga, es un rollo para el equipo, desobediente de cualquier tipo de obligación, su estirpe marginal le prohíbe asaltar el liderato, ¿pudo hacerlo? claro que si, al rival de ayer se le ganó los dos partidos el año pasado, uno de ellos por goleada, y eran los mismos soretes.


La temporada pasada el Donfer con titulares, suplentes y toda la parafernalia perdió de manera lapidaria con el Yayo, ¿por qué no ayer? porque el Yayo huye del estrellato, planeó durante la semana de manera inconsciente con el destino una estructura de evasión, desertando de la sobrevalorada victoria como cuan felino casero huye de un baldaso de agua.

O Tal vez fue el repentino óbito de Miliki, noticia que entristecía el desayuno del domingo, por esto, el Yayo salió al campo a rendir homenaje al maravilloso genio del humor realizando más payasadas que nunca, con y sin balón. Lo cierto es que ninguna hipótesis justifica la derrota del equipo de todos; no hubo excusas, al Yayo se le presentaba un partido complejo, no contaba con suplentes y sudar el Brugal durante una hora puede traer consecuencias funestas para una plantilla que no necesita los cambios, más bien, los desea, más allá que luego nadie quiera salir.

 El rival era ganable, muy ganable, pero tenían el banquillo repleto y eso desgastó al Yayo (aunque era muy bueno ver que los que hacían tiempo eran ellos(????????????) ), un gol tempranero complicó más las cosas, cualquier tipo de planteo táctico quedaba abolido. El Yayo tardó mucho en agarrar ritmo, si es que en algún momento lo pudo encontrar, el Donfer manejaba la pelota y eso significaba correr siempre detrás. Si sin los hombres más desequilibrantes iba a ser difícil sin recambios era casi imposible, tampoco fue el 1 del equipo, Maside no pudo asistir, pero fortuitamente los hilos que mueve la mística yayística son inescrutables: a último momento se fichó sólo para este partido a un portero húngaro, Kozso fanático de Cañizares(WTF!), currículo más que suficiente para alistarse en las filas del Yayo.

No era Platko ni József Szendrei, tampoco primo de Ladislao Kubala, pero paró muy bien y fue el mejor de un equipo abúlico. Escribir sobre el desempeño de los jugadores yayenses es una perdida total de tiempo, ninguno hizo nada para destacar, Miguel Ángel, chupó bastante renegando del pase en el momento oportuno, Lucas no aportó más que diálogos obtusos con un arbitro mediocre, Richi volvía a jugar infiltrado, el dueño del corner no pudo aportar su cuota goleadora, en si, lo de ayer del Yayo se resume en lo siguiente: la defensa; fatal, el medio del campo; apático, la delantera; embargable.

 Pero fueron, pese a todo, y aún intuyendo el posible desenlace (un contundente 4 x 0), se presentaron estoicamente en Villaviciosa, si eso conseguían darle toques al caprichoso esférico o vituperar algún que otro tobillo.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Las dos caras de El Yayo

"Vamos 2 a 0 arriba y después de lo del Celta y Depor de ayer todo esto comienza a darme mal rollo", bramaban en el descanso algunos jugadores de el Yayo, luego de disputar una sólida y contundente primera parte dudaban sobre la posible gloria pero ignoraban su popular decaimiento físico en las segundas partes; todo tiene su porqué.
El Yayo había saltado al verde cesped para disputar el cotejo contra Frutopía  con la formación clásica; Maside bajo los tres palos, línea de tres con Hector, Alfredo y Esteban, en el centro del campo Lucas un poco más retrasado y Miguel Ángel acoplándose con Parrulo, que jugaba en punta; salvo el portero, los nombres del comienzo eran aquellos viejos rockeros de otras temporadas.  A el Yayo se le dan bien los equipos como Fruitopía, que colocan mucha gente en el centro del campo descompensándose en defensa. Salió feroz el Yayo a morder, quitar, y hacer transiciones muy rápidas; por esto no tardó en ponerse en ventaja, Miguel Ángel recibió libre en el centro del campo e hizo lo que se le reclama muchas veces: jugar rápido, su asistencia dejó  a Parru mano a mano con el portero, el 21 de el Yayo fulminó al portero rival.  Embravecido en defensa, en la primera parte no registró mayores sustos en su portería, los jugadores rotaban pero el equipo no se descompensaba, otra veloz salida del fondo encontró a Miguel Ángel atacando, la jugada se ensució con un par de rebotes, el 10 de el Yayo pudo hacerse con el balón y sacar un buen remate que encontró la complicidad de un adversario; el balón se levantó lo justo para que el portero no pueda hacer nada, llegaba el segundo gol con un Miguel Ángel pletórico y un equipo en llamas, la segunda parte sería otra historia. 

Las palabras descritas en un comienzo por parte de los jugadores de el Yayo más que intentar motivar la concentración del equipo, presagiaban lo contingente. El equipo de todos comenzó bien el segundo tiempo, atacando aun más, intentando liquidar el partido.  En una jugada de contra, la formula se repetía; Miguel Ángel (el mejor del partido) se soltaba una vez más y asistía a Alf; el 4 tuvo el tiró, pero decidió enganchar hacia adentro, en ese típico afán de complicarse la vida que tienen los jugadores de El Yayo, encontró un remate raso que se coló en el palo largo de Frutopía.  3 por 0 arriba, toda una segunda parte por disputar y manejando el ritmo del partido. Pero el armario de el Yayo da para lo que da, desperdició 3 ocasiones claras de gol para marcar el cuarto y luego se vino a pique. los últimos 15 fue a remolque del juego, no encontraba el balón, lo perdía rápidamente, cada salida de su propia portería eran ataques del contrario, que presionaba bien arriba, un cotejo sin complicaciones comenzaba a tornarse desabrido e incómodo. 

No tardó en llegar el descuento, el Yayo ya no respondía, las piernas pesaban y faltando 5 para el final llegó el segundo gol de Frutopía; se le hizo eterna la segunda parte a el Yayo, terminó defendiendo todo el equipo, de manera desordenada, gritando, y pidiendo la hora, el alivio llegó con el pitido final del arbitro, ganó el Yayo y registra un comienzo de temporada con números históricos, dos partidos jugados, dos victorias (el primero no cuenta, porque aquel rival ascendió, un rollo, nada, que no existió el 8 a 1).
La estampita con Román, mejor santo que en el campo.

"Nuestro partido fue muy como uno del Osasuna en El Sadar", comparaciones siempre odiosas y reales. Ahí está el Yayo, colider, que nadie lo despierte de este sueño(?).